Diseño Interior

Fundación Botín

La Fundación Botín ha establecido sus nuevas oficinas en Madrid por la elección de un edificio industrial de 1920 por el arquitecto Gonzalo Aguado, que fue durante años el taller de platero Luis Espuñes y más recientemente la tienda Vinçon en Madrid.

La peculiaridad de este edificio nos ha dado la oportunidad de crear un punto de referencia. Con esto en mente, el nuevo proyecto intenta conservar el espíritu del carácter industrial original, de acuerdo con la misma filosofía de la Fundación, que es una fuerza impulsora para el desarrollo del talento.

El objetivo principal del concepto arquitectónico es que, una vez más, la luz natural puede entrar en todo el edificio, que se ha mantenido en la oscuridad desde su último uso. No sólo se han vuelto a abrir las ventanas y tragaluces infilled, sino también la estructura interna ha sido alterada para crear un atrio de doble altura para el uso como el vestíbulo principal. La luz del día directa y la vegetación natural imponen carácter y personalidad a este punto de encuentro.

El proyecto tiene como objetivo revelar los cambios históricos del edificio mediante la exposición del original de acero y ladrillo; las diversas alteraciones en el pasado; y por el contrario, el nuevo trabajo de construcción cuyos acabados son principalmente de roble, acero y vidrio.

La planta baja está destinada a actividades públicas con un flexible, pero modular, claro espacio abierto. Hay dos tabiques móviles, uno opaco y el otro transparente que tienen cuatro posiciones posibles. En función de las diferentes necesidades de cada actividad, el espacio se puede adaptar fácilmente por las diversas combinaciones disponibles. El uso de la madera natural en el suelo y el techo agrega calor a esta zona.

El primer piso es para ser utilizado por la dirección de la Fundación con una zona privada para reuniones y la amplia zona abierta, luminosa, bajo la estructura de la cubierta original y la nueva claraboyas. Las dos zonas están dispuestas alrededor del nuevo pozo de luz y coronado por una linterna sobre el atrio.

La solución para el único espacio cerrado como es requerido por el programa, es una caja de cristal con marco mínimo. De sujeción independiente, como una pieza de mobiliario, que no interfiera con el espacio en su conjunto.

Emilio Medina García y Diego Varela de Ugarte de MVN Arquitectos, son los arquitectos del proyecto y trabajaron en colaboración con Juan Luis Líbano que es Diseño de Interiores Consultor de la Fundación. El contratista fue Ferrovial.

Texto: MVN Arquitectos

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